Real Monasterio de Santa María de Sijena, Monumento Histórico Artístico, fue fundado por orden real de doña Sancha, esposa de Alfonso II de Aragón, en 1188, para favorecer y asentar la repoblación en la zona tras la reconquista en su avance hacia el sur. Se erigió bajo la Orden de San Juan de Jerusalén. Fue Panteón Real, Corte y Archivo del Reino y de la Corona hasta su traslado definitivo a Barcelona. Durante casi cuatro siglos fue el refugio espiritual de la nobleza femenina de Aragón. La disposición de las dependencias monásticas sigue la norma habitual: en torno a un claustro de planta cuadrada se sitúa la iglesia de planta de cruz latina, con tres ábsides, nave única y crucero, en los extremos de éste se encuentran una torre cuadrada y el panteón real. A los pies de la iglesia se ubican el refectorio y la cocina, rodeando el claustro se disponen la sala capitular, dormitorios, el noviciado y el locutorio. Al suroeste de todo el conjunto, las salas del palacio prioral.
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